El camino HACIA UNA EDUCACIÓN INCLUSIVA

Por lo general la educación inclusiva ha estado asociada o se ha confundido con los procesos de integración educativa. Sin embargo el concepto de educación inclusiva es más amplio, que el de integración, ya que tiene relación con la naturaleza misma de la educación regular y de la escuela común. Según Blanco y Duk ,(2000) “la educación inclusiva implica que todos los niños y niñas de una determinada comunidad aprendan juntos independiente de sus condiciones personales , sociales o culturales, incluso aquellos que presentan discapacidad”. ( En UNICEF, UNESCO)

Este modelo de escuela hace efectivos los derechos a la educación, la igualdad de oportunidades y a la participación ya que no pone requisitos ni mecanismos de entrada, selección o discriminación de ningún tipo. No se trata de reconvertir la educación especial para aplicar sus modelos en la escuela regular, más bien se trata de una modificación profunda de la estructura, funcionamiento y propuesta pedagógica de las escuelas para dar respuesta a las necesidades educativas de todos y cada uno de los alumnos de forma que todos tengan éxito en su aprendizaje y participen en igualdad de condiciones.

Una escuela inclusiva fundamentalmente se caracteriza por su voluntad de hacer posible una educación común e individualizada mediante la oferta de acciones plurales y diversas en un mismo marco escolar Se trata de conciliar el principio de igualdad y diversidad, entendiendo que la igualdad se logrará en la medida que se le entregue a cada cual lo que necesite. La igualdad entendida como diversidad, como desarrollo de las potencialidades educativas, supone una apuesta decidida por una educación que da respuesta a la diversidad.

En la actualidad existen suficientes evidencias que muestran que las escuelas que asumen el principio de la diversidad y por tanto, organizan los procesos de enseñanza aprendizaje teniendo en cuenta la heterogeneidad del grupo reúnen una serie de condiciones hacia las cuales es necesario avanzar progresivamente entre las que se destacan:

  • La valoración de la diversidad como un elemento que enriquece el desarrollo personal y social
  • La existencia de un proyecto educativo de toda la escuela que contemple la atención a la diversidad
  • La implementación de un currículum susceptible de ser adaptado a las diferentes capacidades, motivaciones, ritmos y estilos de aprendizaje de los alumnos
  • La utilización de metodologías y estrategias de respuestas a la Diversidad en el aula.
  • La utilización de criterios y procedimientos flexibles de evaluación y promoción
  • La disponibilidad de servicios continuos de apoyo y asesoramiento orientados a la globalidad de la escuela.

El modelo educativo homogeneizador fuertemente instalado en las escuelas de nuestro país, no ha sido capaz de dar respuestas eficientes a las diferencias sociales, económicas, geográficas, culturales e individuales que presentan los alumnos, llevando al fracaso escolar a un gran número de estudiantes, contribuyendo de esta manera en las altas tasas de analfabetismo funcional, de repetición y deserción escolar. Generando una grave situación de inequidad.

Por último, es importante señalar que necesariamente para avanzar hacia una mayor equidad implica a los gobiernos velar por la igualdad de oportunidades para todos. Sabemos que no es una tarea fácil, menos en estos tiempos. Los sistemas educativos a través de sus profesores tienen el gran desafío de transformar la sociedad y de evitar la reproducción de las desigualdades sociales en desigualdades educativas.

LA EDUCACIÓN INCLUSIVA UNA RESPUESTA A ESTE DERECHOUNIVERSAL A LA EDUCAIÓN PARA LOS NIÑOS DIFERENTES

La integración de niños diferentes o niños con necesidades educativas especiales, no sólo es beneficioso para ellos sino que mejora la calidad educativa, Ya que éstos integrados en el ámbito de la escuela común, ocuparán un espacio social, establecerán vínculos basados en la satisfacción de sus necesidades, crearán espacios de aprendizajes mutuos y podrán prepararse más eficazmente para interactuar luego en el ámbito laboral.

Así se aplicará el criterio de normalización con el que se apunta a que la oferta se desarrolle en un contexto similar al que se brinda al resto de los niños. El requisito fundamental para que haya una real integración es la flexibilidad del currículo. Esto permitirá a la escuela ofrecer opciones que se adapten a todos los niños.

Paulina Godoy ( 2001), Aborda este tema de forma excelente y afirma que la finalidad fundamental de la educación escolar es promover el desarrollo de una serie de capacidades y la apropiación de determinados contenidos culturales necesarios para que los alumnos puedan participar e integrarse en su medio sociocultural. La experiencia ha demostrado que una de las variables claves a considerar para avanzar hacia este objetivo, la constituye el currículo escolar, aquél que garantiza que todos los alumnos de un país desarrollen las competencias necesarias para enfrentar las exigencias sociales, intelectuales y valóricas que demanda la sociedad en que viven, contribuyendo de este modo al desarrollo de la misma. Para lograr este objetivo, la escuela “ha de conseguir el difícil equilibrio de ofrecer una respuesta educativa que proporcione una cultura común a todos los alumnos pero a la vez comprensiva y diversificada; que evite la discriminación y la desigualdad de oportunidades respetando al mismo tiempo sus características y necesidades individuales.” ( Blanco R. 1999)

Los nuevos enfoques y políticas educativas, tanto en el ámbito internacional como nacional, abogan por la constitución o transformación de las escuelas en las que todos lo niños y niñas aprendan juntos en sistemas educativos que garanticen el desarrollo de las capacidades esenciales para la participación e integración social.

A través de estos eventos ha cobrado mucho valor la idea de que el desarrollo de las escuelas con una orientación inclusiva es el medio más efectivo para mejorar la eficiencia en los procesos educativos, ya que éstas favorecen la igualdad de oportunidades, proporcionan una educación más personalizada, se fomenta la participación, la solidaridad y cooperación entre los alumnos y se mejora la calidad de la enseñanza y la eficacia de todo el sistema educativo, según Cynthia D.( 2000)

El enfoque inclusivo reconoce y valora las diferencias individuales y las concibe como una fuente de enriquecimiento y de mejora de la calidad educativa. En el proceso de enseñanza – aprendizaje, estas diferencias se hacen aún más presentes; todos los alumnos tienen unas necesidades educativas comunes, que son compartidas por la mayoría, unas necesidades propias, individuales y dentro de éstas, algunas que pueden ser especiales, que requieren poner en marcha una serie de ayudas, recursos y medidas pedagógicas especiales o de carácter extraordinario, distintas de las que requieren la mayoría de los alumnos.

Sin embargo, llevar a la práctica el enfoque de educación inclusiva, hacer realidad una “Escuela para todos” que garantice la igualdad de oportunidades, no es una tarea fácil ya que implica transformar las formas de enseñar y de aprender en escuelas que se han caracterizado por ser altamente selectivas discriminatorias y excluyentes.

ENSEÑAR Y APRENDER ENTRE LA DIVERSIDAD

La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), dice: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y en derechos…” (art. 1);

“Toda persona tiene derecho a la educación. La educación se dirigirá al pleno desarrollo de la personalidad humana y a fortalecer el respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales;… (Art.26).

La Convención sobre los Derechos de la Infancia (1989), especialmente en el artículo 23: “Los estados partes reconocen que los niños y las niñas mental y físicamente impedidos deberán disfrutar de una vida plena y decente en condiciones que aseguren su dignidad, les permita llegar a valerse por sí mismos y faciliten la participación activa en la comunidad…”.

El concepto de educación inclusiva

Inclusión es:

  • Una filosofía construida sobre la base de los Derechos Humanos de que todas las personas son iguales y deben ser respetada y valorada.
    • Educar a niños/as que presentan NEE en las escuelas a las que concurrirían si no tuvieran dificultades.
    • Educar a niños/as que por otros motivos: culturales, económicos, lingüísticos, de género, etc. no han tenido acceso a la escuela.
    • Apoyar a maestros/as de la modalidad regular.
    • Hacer que los niños/as con NEE. cumplan los mismos horarios y programas que los demás niños/as.
    • Enseñar a TODOS a comprender y aceptar las diferencias.
    • (UNESCO, en el comité sobre derechos del niño de la ONU, octubre 1997, Centro para los Derechos Humanos, Ginebra
  • La educación inclusiva implica que todos los niños y niñas de una determinada comunidad aprendan untos independientemente de sus condiciones personales, sociales o culturales, incluidos aquellos que presentan una discapacidad.

Educación inclusiva respuesta a la diversidad y la equidad

La respuesta educativa a la diversidad y la equidad en educación son quizás los retos más importantes que enfrentan los sistemas educativos y los docentes en la actualidad. El logro de estos objetivos requiere cambios profundos en las concepciones, actitudes y prácticas educativas para lograr que todos los alumnos y alumnas, sin ningún tipo de discriminación, tengan las mismas oportunidades de aprendizaje, desarrollen plenamente sus capacidades y participen en igualdad de condiciones en las situaciones educativas. Este esfuerzo sólo es posible a través del trabajo conjunto entre los diferentes actores del ámbito educativo y la articulación con políticas sociales y económicas, haciendo realidad el principio de que la educación es responsabilidad de todos.

En nuestro país existen numerosas ONGs que trabajan el tema de desarrollo e inclusión social, sin embargo generalmente dirigen sus esfuerzos a atender a otros tipos de colectivos vulnerables como por ejemplo: madres adolescentes, niños trabajadores o en alto riesgo, jóvenes sin empleo, personas con discapacidades, etc.Es bien conocida la estrecha relación existente entre exclusión y pobreza. La pobreza es uno de los principales factores de exclusión y quizá luego estén las distinciones culturales.

La inclusión cultural tiene tres premisas: 1) reconocimiento y valoración de la diversidad cultural, 2) interacción constructiva entre diversos grupos, 3) equidad de oportunidades.

Si la educación intercultural se concibe como una educación abierta y flexible que tiene como base la cultura propia y promueve el diálogo crítico y creativo entre culturas que parten de matrices diferentes y que han estado en permanente contacto en una dinámica de conflicto, esto se debe proyectar a toda la gama de relaciones puesto que rebasan el marco de la escuela.

Como opción política la interculturalidad constituye una estrategia pedagógica que conlleve a la construcción de una pedagogía diferente y significativa en sociedades pluriculturales y multilingües y un enfoque metodológico alternativo frente a los enfoques homogeneizadores que plantea la necesidad de pensar la relación conocimiento, lengua y cultura desde los saberes, conocimientos y expresiones culturales que deriven en la transformación de la práctica pedagógica.

La educación intercultural es vista desde dos perspectivas:

  1. Como el manejo de dos o más códigos que posibilitan desenvolverse sin problemas en las respectivas culturas, es decir “una educación orientada principalmente a mantener abiertos dos canales de transmisión, adquisición y reproducción de la cultura indígena y, paralelamente, a favorecer la adquisición de otros códigos de comunicación, conocimiento y comportamiento”.
  2. Como “la ampliación del código de referencia, mediante la adopción de elementos indispensables para afrontar los cambios inevitables que tienen lugar por el contacto o choque entre culturas así como por dinámicas propias”. En este caso la educación sería “el proceso que facilita la circulación armónica e integral de lo nuevo a partir de una matriz cultural propia”.